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Fue ayer y sí me acuerdo: Frank Ruiz

“MÁS CORAZÓN QUE PIERNAS”

Frank Ruiz con los colores de Alianza Lima, en el Garcilazo del Cusco, durante la victoria obtenida por el cuadro blanquiazul por dos goles contra uno ante el Cienciano en el Descentralizado de 1993. Fuente: Súper Crack del Diario Ojo.

No te hacía dos patadas

Frank Ricardo Ruiz Uceda, de origen iqueño, nació un 30 de noviembre de 1966. Con su metro setenta y ocho, y setenta y seis kilos, fue un jugador de corte defensivo, bastante recio, a pesar de no contar con una destacable corpulencia física para el puesto,  además de muy torpe en el trato del balón, pero que lo compensaba con el inestimable coraje y arrojo que mostraba durante cada partido que disputó, haciéndose conocido durante la década de los noventas como habitual defensor central en las formaciones iniciales del popular Club Alianza Lima.

Naranja artesanal

Sus inicios en el balompié, se dieron en el entrañable Octavio Espinoza de Ica, tradicional equipo de la ciudad natal del buen Frank, para luego emigrar al histórico Unión Huaral, durante la época de los engorrosos campeonatos regionales. De paso recordado con Los Naranjeros, tuvo buenas campañas con el equipo albirrojo, consiguiendo el título nacional de 1989, para disputar posteriormente, la Copa Libertadores de 1990, año en el cual, Los Pelícanos cumplirían su mejor participación en dicho torneo, siendo eliminados en octavos de final por el Emelec de Guayaquil, tras ganar por un gol de diferencia en Lima, y luego caer por dos a cero en Guayaquil.

Unión Huaral versión 1987. De pie: Roberto Vega, Eusebio Farfán, Pedro "Toronjo" Paredes, Frank Ruíz, Jorge Cordero y Felipe Uculmana. Hincados: Angel Fuentes, Humberto Rey Muñoz, Domingo Farfán, Pedro Ruíz y Enrique León. Fuente: http://www.fotosfutbolperuano.blogspot.com

Corazón para ganar

Pero fue recién cuando llegó al cuadro blanquiazul, donde se hospedó en la retina del hincha, por su labor defensiva. Seis temporadas seguidas con los Íntimos, en casi todas, como titular, avalan  el nivel de juego del iqueño, que desde que llegó, supo de hacerse un puesto entre los once iniciales.

La característica camiseta número cuatro de Frank Ruiz. Descripción: Camiseta Alianza Lima Polmer Match Worn 1995.

Métele cabeza

Para destacar, sus notables palomitas, tanto para despejar, anotar en valla contraria (como el recordado gol que le convirtiera a domicilio a La Loretana de Pucallpa en el Clausura de 1997, y que le permitía al cuadro íntimo mantenerse en la punta del campeonato); así como también, para hacerlos en contra. Basta recordar, el autogol que marcase en Matute ante el clásico rival, durante el año 1992.

No fue una tragedia griega

Entre sus mayores galardones con los victorianos, está el hecho de haber formado parte del equipo que obtuvo el Campeonato Nacional del año 1997, y que finalizó con la mala racha en tienda íntima, que desde el año 1978, no habían vuelto a dar una vuelta olímpica coronándose como los monarcas del fútbol nacional. Al año siguiente, jugaría la Copa Libertadores de América, en un grupo que incluía a los equipos argentinos de Colón de Santa Fe y Ríver Plate, además del Sporting Cristal, en calidad de subcampeón nacional. La digna participación de Alianza, eliminado en octavos de final por penales ante el Peñarol, sumado al buen desempeño mostrado por Frank Ruiz en la zaga del equipo, permitió su única experiencia internacional, fichando por el equipo griego Veria de la primera división del fútbol del país helénico. Formando parte de un éxodo conjunto de jugadores nacionales a ese país, como fue el caso de César “Tengo una foto con Ronaldo” Rosales, Paul “El Increíble Gol” Cominges, Carlos “El Gato” Basombrío, y otros más.

Alianza Lima versión 1998. De pie: Christian del Mar, Frank Ruiz, Juan Saavedra, Juan Carlos Bazalar, Roberto Silva y Sandro Baylón. Hincados: Carlos Basombrío, Miguel Llanos, Miguel Asprilla, Marcial Salazar y Paulo Hinostroza. Fuente: Revista Don Balón Perú.

Debut y despedida

Un año duraría su periplo por el fútbol griego, y para el año 2000, el central iqueño, retornaría al fútbol nacional, para defender las sedas del Deportivo Municipal que afrontaba, por ese entonces, una de sus peores crisis institucionales. El desenlace fue fatal, pues ese mismo año, perdieron la categoría y el recio zaguero, se despidió del fútbol rentado de nuestro país, partiendo a la Segunda División, para no volver jamás.

Frank Ruiz defendiendo los colores del Deportivo Municipal durante el año de su descenso (Torneo Nacional 2000)

Una pasión es una pasión

Años más tarde, emigraría a los Estados Unidos, para seguir dándole al balompié, pero esta vez, de carácter amateur, participando en campeonatos hechos por peruanos residentes, junto a otros ex futbolistas como el recordado lateral izquierdo Carlos Guido, de pasado blanquiazul también, Víctor Hurtado, que llevara su fútbol por Uruguay, y el goleador huaralino Luis Redher, entre otros.

Defendiendo al Alianza Lima de Paterson en un Torneo Amateur disputado en Estados Unidos.

Actualmente, se desempeña como director técnico del Unión Huaral que disputó la Copa Perú de este año, y cayó eliminado por penales, a manos del Anselmo Bazalar.

Daniel Aliaga

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Fue ayer y sí me acuerdo: Milko Fae

“CADA GOL SUYO ERA UN FAENÓN”

Milko Fae en el León de Huánuco del profe Jurado. Descentralizado 1993.

Un jugador de altura

Milko Romell Fae Carrión, nació un 21 de octubre de 1970 en la Provincia de Barranca, Departamento de Lima. De baja estatura y pocos kilos, Milko Fae fue un zurdo técnico, de muy buena pegada, que se caracterizó además por ser un jugador polifuncional, que podía desenvolverse como mediocampista defensivo u ofensivo, además de lateral por izquierda. Un habitual en las formaciones de los clubes más representativos del interior del país, se hizo conocido por su excelente disparo de media distancia, que le valió anotar excelentes goles, aprovechando además la velocidad que cogía el balón jugando a unos cuántos metros sobre el nivel del mar.

Uno no es ninguno

Integró el plantel del Cienciano del Cusco, durante dos etapas. La primera, en el año 1992, llegando a disputar la Liguilla Final que otorgaba un cupo para la Copa Libertadores. En dicha Liguilla, fue partícipe de una de las victorias, hasta ese entonces, más recordadas por el Cuadro Rojo durante su historia en el fútbol profesional, el dos a cero ante Alianza Lima en el Estadio de Matute. En dicho partido, y durante gran parte de la temporada, Milko Fae se desempeñó como lateral izquierdo y después como volante de primera línea, realizando un buen trabajo pese a no conseguir el objetivo final, junto a compañeros como Frank “Paluco” Palomino (histórico jugador del Cienciano del Cusco, que alguna vez integrase selecciones peruanas), Percy “El Chuncho” Aguilar (goleador cusqueño que supo hacer goles en el decano del fútbol nacional, Ciclista Lima), y el delantero argentino Néstor Mordini (un enamorado del gol que supo convertir con todas las camisetas del fútbol local que vistió)

Néstor Mordini celebra su anotación ante Alianza Lima en el Estadio de Matute. Milko Fae va en busca del "Abrazo de Gol". Fuente: http://dechalaca.com/

Luego, durante los años 1995 y 1996, Milko Fae volvería a vestir la camiseta del Cuadro Imperial, y compartiría vestuario con jugadores como Jaír Vásquez (la eterna promesa, que paseó su fútbol por Uruguay), José “El Chino” Pereda (que ganó todo con Boca Juniors, sin jamás jugar), Paul “El Increíble Gol” Cominges (el último gran nueve de los campeonatos locales), además del arquero de siempre, Maurinho Mendoza. En dichas competiciones, Cienciano conseguiría buenos resultados, terminando en posiciones expectantes de Liguilla Final.

Once inicial del Cienciano del Descentralizado 1995. Entre los jugadores se puede apreciar a Paul Cominges, Jaír Vásquez, Adrian Gatti, José Pereda, Milko Fae, entre otros.

El ritmo del león

Para el Descentralizado del año 1993, el zurdito Fae llegaría a Huánuco, para defender las sedas del poderoso León. Fue con el uruguayo Carlos Daniel Jurado, entrenador por ese entonces del León de Huánuco, que Milko Fae se asentó como volante ofensivo tirado por izquierda, haciéndose medianamente conocido por sus lindos goles de larga distancia jugando en el gramado del Heraclio Tapia. En dicho equipo, coincidió con jugadores como Francisco “Pancho” Pizarro (que al año siguiente ficharía por los blanquiazules), Giuliano Portilla (lateral izquierdo, tricampeón con la U, campeón de la Sudamericana y la Recopa con Cienciano, y que no contó con oportunidades en la selección), César “Tengo una foto con Ronaldo” Rosales (otro jugador de muy buena pegada), y el brasileño Zé Carlos (que luego vestiría las camisetas del Sipesa y Alianza Lima)

Al año siguiente, Milko Fae seguiría en Huánuco pero con suerte distinta, jugando sólo como titular, durante la primera rueda del Descentralizado de ese año. Con Ronald Amoretti como director técnico, el natural de Barranca, desempeñó labores de volante mixto, acompañando a Carlos Cumapa (luego capitán y emblema del Cienciano del Cusco de finales de los noventas) Sin embargo, como consecuencia de la campaña irregular desempeñada por el equipo durante la primera parte de la temporada, arribaría al equipo como nuevo entrenador, Ramón “El Loco” Quiroga, quien conformaría una nueva volante, relegando al banquillo de suplentes al buen Milko, y desarrollando la que hasta hace un año (con la clasificación a la Copa Libertadores), había sido su mejor campaña a lo largo de su historia como equipo profesional, puesto que lograron ingresar a la Liguilla Final, no consiguiendo el objetivo máximo que era el ingreso al citado torneo internacional.

Equipo del León de Huánuco durante el Descentralizado 1993. Entre los jugadores aparecen Francisco Pizarro, Giuliano Portilla, César Rosales, Milko Fae, el brasileño Zé Carlos, entre otros.

Enemigo mío

Para la temporada del año 1998, Milko Fae ficharía por el archirrival regional del Cienciano, el FBC Melgar, que para ese entonces, apuntaba a puestos de vanguardia en el campeonato local, conformando un buen equipo con jugadores identificados con el club, entre los cuales destacaban: Freddy Suárez (histórico capitán del conjunto arequipeño, y con paso fugaz por la selección peruana de la mano del Pacho Maturana), Jorge “El Toro” Lazo (alguna vez fichado por el Sporting Cristal y figura de alguna sub 23), Christian Sotomayor (de nulo recuerdo en tienda blanquiazul), y Jorge “El Tata” Reyes (defensa tosco que alguna vez fue llevado al “Equipo de Todos” por Julio César Uribe). Sin embargo, la campaña no sería para nada buena, y el equipo quedaría relegado en la tabla acumulada sólo por encima de los dos equipos que descendían (puesto que para ese año ya se jugaba con la modalidad de campeonato apertura y clausura)

Al año siguiente, el zurdito Milko seguiría defendiendo al FBC Melgar, como alternativa constante al histórico jugador arequipeño, Ernesto “Palito” Vera, consiguiendo una campaña mucho mejor en resultados, en contraste a la anterior, quedando ubicados en la cuarta posición de la tabla acumulada a diez puntos del tercero que conseguía su pase a la Copa Libertadores de América.

Milko Fae, al medio, posando como uno de los refuerzos del FBC Melgar, para el Descentralizado del año 1998. En la foto se aprecia también a Pedro "La Moto" Prado.

Como el cangrejo

Está de más decir, que durante su última etapa como futbolista profesional, Milko Fae retrocedió unos metritos y volvió a la posición donde alternaba al inicio de su carrera en el fútbol profesional, la de lateral izquierdo, relegando así esa capacidad estupenda que tenía para pegarle al balón de larga y media distancia, y que nos regaló excelentes goles, los cuales seguramente serán recordados por quienes éramos asiduos al resumen de la fecha en el recordado Goles en Acción.

Hoy en día, se desempeña como empresario en el rubro del “Deporte Rey”.

Daniel Aliaga

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Deformaciones: Perú en la Copa Miami 1994 (Primera Parte)

Tras el fracaso que significó el proceso rumbo al Mundial Estados Unidos 1994, la selección peruana iniciaba un nuevo ciclo en territorio del país de los rascacielos, y a sólo un mes del inicio del mundial, los desaciertos dirigenciales y valga decirlo, la falta de jugadores de nivel que teníamos por aquellas épocas, hicieron que nos conformáramos con jugar en canchas estadounidenses, no como partes de la gran fiesta, sino como meros sparrings, de la en ese entonces encumbrada selección colombiana, junto a las también venidas a menos selecciones centroamericanas de Honduras y El Salvador.

NO HAY PRIMERA SIN SEGUNDA

Este torneo amistoso significó también el regreso de Miguel Company a la dirección técnica del combinado nacional, tras el accidentado paso del técnico serbio Vladimir Popovic. La dirigencia de la Federación Peruana de Fútbol, presidida por Nicolás Delfino, volvió a confiar en el técnico nacional, quien venía de un exitoso paso por el fútbol colombiano, dirigiendo al Deportivo Cali, en donde vivió la particular situación de quedar fuera de la Copa Libertadores por tres cuartos de punto, cosas del sistema de puntuación de los campeonatos colombianos de aquellos tiempos…

La personalidad frontal del profe Company, que incluso lo llevó a agredir físicamente a un periodista en su primera etapa como entrenador de la blanquirroja, generó opiniones encontradas entre la prensa y el hincha nacional, ya que habían quienes señalaban que no era el técnico indicado para llevarnos hacia las ansiada clasificación mundialista, y quienes señalaron esto no se equivocaron, ya que el segundo ciclo de Company en la selección, tan fugaz como el primero, acabó también abruptamente, entre intoxicaciones masivas, acusaciones de “camita” y una irregular performance en la Copa América de 1995.

Company: La segunda oportunidad.

Company en un entrenamiento de la selección junto a Germán 'El Machi' Pinillos, Alfredo 'El Cabezón' Carmona, José 'El Puma' Carranza y Roberto 'El Chorrillano' Palacios' Fuente: http://dechalaca.com/

PATERNIDAD CATRACHA

Al momento de llegar el primer partido de la Copa Miami, ante Honduras, la selección nacional registraba dos enfrentamientos previos ante el combinado catracho, una derrota en Lima por 1 a 3 en 1984, y un empate a un gol en 1993, en la era de Popovic, también en el Estadio Nacional de Lima, así que nuestros antecedentes ante esta selección no eran de los mejores.

Como es usual, el inicio de una nueva era en la selección, con un nuevo técnico, viene aparejada con ciertos cambios en las convocatorias, jugadores que se ven excluidos, y la aparición de otros que reciben la confianza del nuevo técnico, es así como en este partido con Honduras debutan con la blanquirroja jugadores como: Carlos Basombrío, delantero reconvertido en lateral derecho por Miguel Ángel Arrué en el Alianza Lima de los “Potrillos”. El “Gato” había sido parte de la selección preolímpica del 92, llegando a anotar el gol del honor en el fatídico 7 a 1 que nos propinó Paraguay en el Preolímpico; Nolberto Solano, titular por el lado izquierdo en el arrollador Cristal de Oblitas del 94, tras un fructífero debut en la máxima categoría con Deportivo Municipal, “Ñol” con apenas 19 años, probaba por primera vez las mieles de la internacionalidad absoluta; Germán Muñoz, jugador de Universitario en esos momentos, proveniente de San Agustín. El “Pulgoso” se avizoraba como una de las promesas en la contención nacional, aunque sus únicos partidos por torneo oficial serían unos años después, en el equipo alternativo que dirigido por Freddy Ternero acudió a la Copa América Bolivia ’97; Alfonso Dulanto, “Pocho” venía de ser campeón con la U en el 93, tras sus humildes inicios en Lau Chun e Hijos de Yurimaguas, sería un habitual recambio en la zaga nacional durante la segunda parte de los noventas, además de los mencionados, quienes tendrían más oportunidades de vestir las sedas de la selección en los años venideros, tres jugadores tuvieron su debut y despedida con la rojiblanca en la Copa Miami: Freddy Aguilar, delantero cusqueño de pura cepa e ídolo del Cienciano de primera mitad de los noventas, el “Chuncho” jugaba en aquel año en Ciclista Lima y sería el autor del único gol peruano en el torneo; Freddy Hidalgo, veloz delantero que destacó en Hijos de Yurimaguas y León de Huánuco, “Payasito” pertenecía al emergente equipo chimbotano Deportivo Sipesa y Manuel López, el popular “Huevo”, volante ofensivo de fino toque y uno de los mayores especialista de tiros libres en el futbol nacional de los noventas, era compañero del “Chuncho” en Ciclista Lima, equipo revelación del torneo nacional del aquel año.

Honduras venía de ser última en el cuadrangular final de la Concacaf rumbo al Mundial de Estados Unidos, y al igual que nuestra selección, no tenía presencia mundialista desde el Mundial de España ’82 y presentaba como figuras destacadas a Nicolás Suazo, hermano mayor del actual delantero del Catania, David Suazo, además de Milton “Tyson” Núñez, jugador todavía en actividad, quien en su extensa carrera tendría pasos por el fútbol de Uruguay, Grecia, Inglaterra, México entre otros países. Este partido contra Perú marcaría también el debut del jugador que más partidos ha vestido la casaquilla de la selección catracha, el volante Amado Guevara. Para este torneo los hondureños no contaron sus jugadores que actuaban en el exterior, entre ellos los que actuaban en el fútbol peruano en aquellos momentos, Eugenio Dolmo Flores y César Obando (Universitario) y Juan Ramón Castro (Sporting Cristal), además de su mayor figura del momento, el delantero Eduardo Benett, quien destacaba en el fútbol argentino defendiendo la casaquilla de San Lorenzo de Almagro.

Dupla Catracha: Milton 'Tyson' Núñez y Carlos Pavón.

Dupla Catracha: Milton 'Tyson' Núñez y Carlos Pavón.

FICHA:

HONDURAS 2: Juan Ramón Palacios; Tomás Rochéz, Gustavo Cálix, Roger Martínez (Juan Antonio Faría), Edgardo Figueroa; Andrés Martínez, Fabio Ulloa (Víctor Zúñiga), Amado Guevara, Luis Enrique Cálix; Milton Núñez y Nicolás Suazo

Entrenador: Carlos Cruz Carranza

PERÚ  1: Miguel Miranda; Carlos Basombrío (Alfonso Dulanto), Juan Reynoso, José Soto, Nolberto Solano; Martín Rodríguez, Germán Muñoz, Julio Rivera (Manuel López), Roberto Palacios; Percy Aguilar (Freddy Hidalgo) y Ronald Baroni

Entrenador: Miguel Company

Goles: Suazo ’76 de penal, Núñez ’87, adelantó Aguilar ‘31

Arbitro: Arturo Angeles (Estados Unidos)

Estadio: Orange Bowl (Miami)

Fecha: 5 de mayo de 1994

Carlos Falconi.

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Fue ayer y sí me acuerdo: Wilfredo Begazo

“DE ESPALDAS AL GOL”

 Apareció la Aurora

Wilfredo Augusto Begazo Díaz, nació un 18 de diciembre de 1972 en Arequipa. Inició su carrera en diversos clubes de la ciudad, llegando a defender las sedas del Porvenir Tiabaya, Inclán Sport Club, y el FBC Aurora, club en donde empezó a tenérsele en cuenta, por su apariencia de hombre de área clásico, de nueve de antaño. Con su metro ochenta y siete de altura, y sus setenta y ocho kilos, el buen Wilfredo, demostró ser un delantero con un promedio medianamente destacable de gol, de no muy buen pie, pero mucho pundonor. Disputó la finalísima de la Copa Perú de 1993, obteniendo el subcampeonato, detrás del Aurich Cañaña del entrañable Horacio “La Pepa” Baldessari, para posteriormente jugar un partido de repechaje que definía la permanencia y ascenso a la Primera División, ante el antepenúltimo del descentralizado de ese mismo año, el Defensor Lima. El partido, disputado en el antiguo Estado Nacional, tuvo el resultado de 7 a 6 en la tanda de penales a favor de los de Breña, luego de empatar 3 a 3 en tiempo regular, pero “El Flaco” (como era llamado usualmente), dejó una gratísima impresión en la retina futbolera de los aficionados, tanto arequipeños como limeños.

En FBC Aurora, donde todo comenzó.

Ojos en la espalda

En el año 1994, Wilfredo tendría un ascenso velocísimo para el desarrollo de su carrera como futbolista profesional. Llegaría a la Primera División del Fútbol Peruano, fichando por el tradicional club Universitario de Deportes, e incluso llegaría a ser convocado para una preselección Sub-23. Sin embargo, recién sería un año después, durante el inicio del campeonato descentralizado, cuando Wilfredo Begazo obtendría toda la atención de la comunidad futbolística nacional, al menos, de la mitad del país. Fue durante el primer partido que disputó Universitario de Deportes ante el, por ese entonces, poderoso Sporting Cristal. El resultado final fue de dos goles contra uno, a favor de los cremas. Sin embargo, la noticia pintoresca del partido, tuvo como protagonista al joven arequipeño, quien además de marcar un gol (de notable palomita) realizó un pase extrañísimo, luego de que el portero de Cristal y selecciones peruanas, Julio César Balerio despejase erróneamente el balón haciéndolo chocar contra la espalda de Wilfredo, habilitando así, de forma magistral, y sin querer, al “Avestruz” Germán Carty, quien con el arco a merced, definió con total facilidad, sellando el triunfo sobre los celestes. El descuento, y momentáneo empate para el Cristal, fue marcado por uno de sus recientes fichajes, el brasileño Marco Roberto, quien llegaría al club, junto al popular y recordado, Bica.

Unas de cal y otras de arena

En los años siguientes, Wilfredo se iría a jugar a los dos equipos, que para muchos, son considerados como los más importantes y representativos del interior del país, FBC Melgar y Cienciano. Siendo en el Cusco, donde “El Flaco” protagonizaría su mejor campaña en cuanto a producción de goles. Durante el año 1998, más exactamente durante el Campeonato Apertura, Begazo conseguiría marcar, la no poca estimable suma de 12 goles, quedando a dos anotaciones del máximo goleador del Apertura, el brasileño Nilson Esidio del Sporting Cristal. Mucho más importante, tomando en cuenta que la campaña del cuadro rojo, no fue del todo buena, quedando relegado en la novena posición; y sin embargo, el ariete arequipeño se dio maña para anotar la mitad de los goles marcados por los imperiales durante dicho torneo. No obstante, ese año, no sería del todo bueno, puesto que durante un encuentro disputado el 31 de mayo de 1998, contra su ex equipo, FBC Melgar, a tres fechas para finalizar el Campeonato Apertura, Wilfredo, por una de esas casualidades de la vida, daría positivo en la prueba de antidopaje, debido a restos de anfetamina y fentroporex (ambas sustancias estimulantes) El delantero arequipeño, sería sancionado por unos seis meses, pero por haber acabado de firmar un contrato en el Yunnan de la Primera B de China, estuvo ahí jugando cuatro meses y medio. Además, su sanción fue reducida a tres meses, las que debía cumplir al pisar territorio nacional. Esto como consecuencia de que su caso contó con la atenuante que aquel antigripal, que contenía las sustancias prohibidas por la Máxima Entidad del Fútbol Mundial, FIFA, se lo dio un kinesiólogo, ignorante en el tema, puesto que el médico de Cienciano no había viajado con el equipo a Arequipa.

Enfrentando la marca de Juan Ricketts del Deportivo Municipal.

I just came to tell you that I’m going

Un año más tarde, “El Flaco” retornaría al fútbol nacional, nuevamente al Cienciano, para su segunda temporada en el club, luego de un periplo poco exitoso por el fútbol chino, formando parte del éxodo de muchos jugadores del fútbol nacional, de entre los que destacaron Frank “Paluco” Palomino, Miguel Miranda y el recordado Andrés “Balán” Gonzales. Posteriormente, ficharía durante el 2000, por el Sport Boys, y al año siguiente llegaría al recién ascendido Estudiantes de Medicina, donde jugó sólo medio año, conformando una dupla de atacantes con el muy buen delantero Paul “El increíble Gol” Cominges; y para el Torneo Clausura de ese mismo año, se iría a Cerro de Pasco para defender las sedas del Unión Minas, perdiendo la categoría al final de la temporada. Luego, regresaría a su ciudad natal para jugar por el emblemático “Cuadro Dominó”, y poner fin a su carrera como profesional en la Primera División del fútbol rentado del país.

De vuelta a los orígenes

Finalmente, llevaría su fútbol a la Segunda División del Fútbol Local, integrando un muy buen equipo, como lo fue el Deportivo Aviación, durante el año 2005. Junto a jugadores como Sidney Faiffer y Eddie Carazas, obtuvo el segundo puesto del Campeonato de Segunda, clasificando a la etapa final de la Copa Perú, en la cual cayó eliminado en los octavos de final, a manos del Atlético Minero.

Defendiendo al Sport Boys.

Un amor que no se olvida

Actualmente, Wilfredo vive en los Estados Unidos, y no pierde ocasión para seguir jugando al fútbol, así sea de forma amateur, puesto que integró la selección peruana en la XVI Edición de la Copa Latina de Fútbol, que se disputó en el Ted Hendricks Studium (Milander Park), en Hialeah, junto a otros ex jugadores como Milton Marquillo (Universitario de Deportes, Sport Boys, entre otros) y Jesús “El Gato” Purizaga (Alianza Lima, UTC, Municipal, etc.)

Una carrera plagada de altibajos, con no muchos goles, pero sí bastante coraje, otorgó a su periplo por el fútbol nacional (en sus distintas divisiones) uno de los tantos y más destacados número nueve que tuvo el balompié de los noventas en el Perú. Y porque las comparaciones, jamás son odiosas, si habría que definirlo de alguna manera, pues el buen Wilfredo tendría que haber sido el “Zlatan” Fernández de la última década del siglo veinte, eso sí, con menos gol, pero con una asistencia de espalda, que ni el verdadero Zlatan (el sueco) podría jamás hacer.

Daniel Aliaga.

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Pitazo inicial.

Y arrancó el partido.

A diferencia de un partido, no estamos supeditados a noventa minutos para tratar de brindarles nuestros puntos de vista sobre el deporte que tanto nos apasiona: EL FÚTBOL.

Jugadores, equipos y campañas. Todos bajo el manto de la polémica y la nostalgia.

Iniciaremos con dos bloques, que esperamos, a medida que transcurra el tiempo, puedan ser más. Jugadores recordados de nuestro fútbol nacional, que tuvieron sus quince minutos de fama en los noventas, serán parte de la sección: ‘Fue ayer y sí me acuerdo’; y formaciones impensadas que tuvo nuestro entrañable fútbol, completarán con ‘De-formaciones’, esta campaña que recién empieza.

Digamos que ahorita estamos en el interligas, a ver si para unos años, llegamos a la profesional.

Que ruede la ‘gordita’.

DePalomita.

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